proyecto salutia logo   home contacto

Alergia

 

ALERGIA A ACAROS

Los ácaros y sus heces son causantes de más del 50% de las alergias respiratorias. Los ácaros que se encuentran en el polvo ambiental son los principales factores desencadenantes de alergias respiratorias. Pertenecen a la familia de los arácnidos y poseen cuatro pares de patas como las arañas comunes. Basicamente, lo que hacen en la vida es alimentarse, color huevos y luchar contra otras especies de ácaros. Existen más de 30 mil especies, pero los que más causan enfermedades alérgicas viven dentro de las viviendas. Viven más o menos 100 días y la hembra coloca cerca de 2 huevos por día, o sea 200 huevos durante su vida.


Son dermatofagoides (se alimentan de piel humana), por eso se multiplican donde hubo descamación de piel humana y su microclima ideal es un ambiente oscuro, húmedo, caluroso y donde existan hongos ambientales. Ellos acostumbran a refugiarse en tapetes, carpetas, sofás, almohadas y principalmente en colchones y almohadas. Las máquinas convencionales aspiradoras de polvo son incapaces de capturar los ácaros, ya que los filtros de papel o paño no consiguen absorberlos porque ellos pueden salir a través de los poros de la bolsa del aparato. Esta es la razón que al pretender “limpiar” el polvo de una habitación con una aspiradora, este procedimiento “devuelve” a los ácaros suspendidos en el aire ambiental. La exposición a este tipo de alérgenos provoca alergias, bronquitis y hasta cuadros asmáticos. Si las crisis respiratorias se hacen frecuentes e intensas pueden llegar a disminuir la capacidad funcional de los pulmones, pudiendo causar alteraciones en el aparato cardiocirculatorio y hasta insuficiencia respiratoria. La mayoría de las veces los médicos tratan a los pacientes alérgicos pero no advierten a éstos que el origen de su estado alérgico puede encontrarse en su propia casa. Una casa saludable es limpia y principalmente libre de polvo ambiental, ácaros, hongos, bacterias, humedad y humo de cigarrillos. Las personas alérgicas, “sienten” la presencia de ácaros en su habitación ya que su organismo reacciona espontáneamente con accesos de tos, estornudos, ojos irritados y secreción nasal. A tal punto es una evidencia de la etiología alérgica que estos pacientes eliminan los residuos de los ácaros que se hallan en la cavidad bucal, luego del cepillado dental. No obstante, hay que admitir, que por más limpios e higiénicos que sean los ambientes, siempre existirán los ácaros (microorganismos causantes de las alergias respiratorias). UN GRAMO DE POLVO PUEDE CONTENER HASTA 5.000 ACAROS. Viven en una temperatura ambiente ideal que oscila entre 18° a 28° y una humedad ambiental superior al 50%. Los ácaros se encuentran en todos los lugares de una vivienda donde exista suciedad. Los ácaros y el polvo ambiental son los principales factores desencadenantes de alergias respiratorias. Las viviendas construidas con tecnología moderna, favorecen mucho la proliferación de hongos y ácaros, ya que tienen una concepción hermética, para aislar el interior del espacio exterior de la casa. Esto provoca un aumento del nivel de humedad ambiental y retiene el calor.

La forma de evitar la proliferación de esos alérgenos es mantener el interior de la vivienda aireado, libre de humedad, efectuando una limpieza diaria, tratando de cambiar el aire, dentro de lo posible. En general, el ácaro queda retenido entre las fibras del colchón, no en la superficie del mismo. Lo que provoca reacción alergica en las personas es la pesencia del ácaro muerto y sus heces, que deja de ser “retenido” en las mencionadas fibras, convirtiéndose estos elementos residuales en agentes extremadamente alergizantes. Cada vez que una persona se sienta o se acuesta en la cama, produce una verdadera “pulverización” de esos alérgenos que quedan “suspendidos” en el aire y vuelven a ser inhaladas.

TRATAMIENTO DE LOS ACAROS: Lo ideal es “no tener ácaros” en la vivienda. Esos pequeños animales, atrapados por las fibras de tejidos, colchones y almohadas, es difícil que sean removidos de su lugar. Algunos aparatos que producen vapor caliente consiguen matar a los ácaros porque no resisten los 60 grados de temperatura. No obstante, al quedar un humedad residual , porque no se logra secar completamente el colchón, almohadas y alfombras, después de algún tiempo la población de ácaros vuelve a reproducirse rapidamente.

     

© ProyectoSalutia.com ~ Todos los derechos reservados