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Alergia

 

ALERGIA A MEDICAMENTOS

La alergia a medicamentos es un efecto colateral de drogas o medicamentos que son ingeridos o inyectados en el organismo, pudiendo afectar la superficie cutánea y hasta órganos internos. Para que una persona reconozca el o los medicamentos que le producen alergia, debe tener la información necesaria, que no siempre tuvo oportunidad de conocer. Esta desinformación sobre el tema puede dejarlo vulnerable al medicamento alergénico y por consecuencia comprometer su estado de salud y hasta su propia vida.

En la actualidad hay una proliferación de un gran número de medicamentos y de productos biológicos en el mercado farmacéutico, que aumenta el riesgo que se multipliquen los casos de alergia a los fármacos. Los pacientes a veces son susceptibles a la alergia medicamentosa y otras a los efectos colaterales de los fármacos. La alergia a los medicamentos y la intolerancia medicamentosa son dos situaciones que pueden ocurrirle a cualquier persona, sea alérgica o no, teniendo relación con las dosis recibidas del medicamento y hasta de la vía de administración. Es importante que las personas tengan información sobre la alergia a medicamentos, ya que una vez ocurrido el episodio alérgico, el paciente alérgico permanecerá sensible a esa medicación todo el resto de su vida, debiendo evitar absolutamente su ingestión. Este tipo de alergia no sólo se manifiesta en la piel, sino puede adquirir otras formas como caída de cabello, vómitos, diarrea, etc.

Fisiopatología y cuadro clínico: Clasicamente se describen existen cuatro diferentes tipos de reacciones de hipersensibilidad a los medicamentos y un mismo medicamento como la penicilina, puede causar reacciones por más de un mecanismo. A veces, estos mecanismos interactúan, demostrando la complejidad de este tipo de alergia. Las cuatro categorías son: 1) Reacciones por medio de anticuerpos alérgicos (IgE). 2) Reacciones por inmunocomplejos (antígeno-anticuerpo). Ejemplos de este mecanismo alérgico son las enfermedades del suero relacionadas a la administración de gammaglobulina de origen animal, usados para el tratamiento de ciertas infec ciones o picaduras de escorpiones e insectos venenosos. 3) Reacciones por anticuerpos anticelulares (IgG). El ejemplo está en la medicación que actúa contra los componentes de la membrana celular de glóbulos blancos, hematíes y plaquetas, provocando la destrucción de éstas, con posibles hemorragias y consecuente anemia. 4) Reacciones inmunológicas tardías por medio de células. Están caracterizadas por las alergias de contacto, frecuente en el tratamiento tópico con pomadas conteniendo antibióticos o antinflamatorios. También hay un criterio que divide a las reacciones en 2 grupos: Las reacciones alérgicas verdaderas no dependen de la dosis y son específicas para una determinada sustancia. Dependen de un mecanismo inmunológico, es decir, dependen de la producción de anticuerpos y de la proliferación de células específicas para reaccionar contra la sustancia alergénica (antígenos).Esto se puede demostrar por los test alérgicos cutáneos. También existen las reacciones pseudo-alérgicas que dependen de la dosis usada y pueden provocarlas sustancias diferentes, que tengan la misma acción terapéutica. Sus signos y síntomas son semejantes a los de la reacción alérgica verdadera, pero el mecanismo fisiopatológico que lo produce no es inmunológico (choque antígeno-anticuerpo), sino que dependen de la sensibilidad individual y las etapas de degradación química que sigue el medicamento dentro del organismo . En estos últimos casos los test de alergia cutánea son negativos. Las manifestaciones alérgicas más frecuentes son:

•  Prurito cutáneo

•  Urticaria (placas rojizas, elevadas y pruriginosas)

•  Edema localizado (hinchazón de la zona afectada por vasodilatación)

•  Síntomas gastrointestinales (cólicos, diarrea, vómitos)

•  Rinoconjuntivitis (estornudos, picazón de nariz y de ojos, inyección conjuntival, lagrimeo)

•  Asma (broncoespasmo, tos irritativa, disnea espiratoria)

•  Anafilaxia, en casos excepcionales por alergia a medicamentos severa, que puede finalizar en un estado de shock o edema de glotis con riesgo de asfixia.

Medicamentos que pueden causar alergia: Cualquier medicamento es capaz de producir una reacción alérgica. Los que producen alergia más frecuentemente son:

•  Acido acetilsalicílico: su acción es analgésica y antifebril. Aparece asociado a medicamentos llamados antigripales.

•  Antinflamatorios: acción analgésica, antinflamatoria y antipirética, se los utiliza generalmente como automedicación en sindromes dolorosos.

•  Dipirona: se utiliza en personas con dolor y/o fiebre. Se asocia a otros tipos de medicación, como los antigripales.

•  Paracetamol: También se lo utiliza como analgésico u antifebril. Su acción es similar a los anteriores

•  Antinflamatorios selectivos: Tienen la misma acción de los antinflamatorios mencionados anteriormente. Se deben utilizar siempre como segunda opción luego de verificar alergia a los antinflamatorios comunes.

  Antibióticos: Se utilizan como tratamiento de procesos infecciosos bacterianos (sinustis, uroefritis, otitis, neumonía, etc). No tienen efecto analgésico ni antifebril. Dentro de este grupo se incluyen a los: a) Betalactámicos (penicilinas). Ej. Ampicilina, amaloxicilina, Benzetacil, Clavulin,etc. Pueden causar reacciones en dosis mínimas (especialmente cuando se utiliza la via inyectable). La respuesta alérgica puede ocurrir en forma inmediata (luego de la primera hora de la ingesta), puede ser precoz (dentro de las 72 hs. de la ingesta o tardía (se manifiesta luego de 3 días de a ingesta). b) Cefalosporinas: pueden tener una reacción cruzada con las penicilinas (por ser químicamente semejantes). c) Sulfas: deben evitarse una vez ocurrido el episodio alérgico, porque el segundo evento puede ser mucho más severo que el primero.

Diagnóstico: La historia personal de las personas, que surge del interrogatorio del médico, ayuda mucho a llegar al diagnóstico. El examen clínico de la piel, mucosas, fosas nasales y la auscultación del aparato respiratorio puede determinar el grado de extensión del cuadro alérgico. Las características de las lesiones cutáneas aproxima el diagnóstico de alergia medicamentosa (farmacodermia). Para algunos fármacos como la penicilina y los anestésicos locales, hay test alérgicos cutáneos de lectura en 15 minutos. Test sanguíneos (RAST) pueden ser ocasionalmente utilizados para documentar alergia a la penicilina. En casos de reacciones alérgicas severas se debe investigar la posible acción inmunopatológica sobre otros órganos, como el hígado, riñones, pulmones, corazón y sistema nervioso central. En los casos de dermatitis de contacto para llegar al diagnóstico etiológico, se utilizan los test alérgicos de contacto.

Prevención de la alergia a medicamentos: a) Evitar la automedicación, b) Consultar con el médico de cabecera inmediatamente cuando se sospecha de estar padeciendo de un estado alérgico luego de tomar una medicación, para confirmar o no la sospecha, c) Tomar nota del medicamento que provocó la alergia, para evitarlo en el futuro, d) En caso de ser un paciente que padece alergia a medicamentos, siempre se debe informar al profesional que ignora su situación, cuál es dicho fármaco.

     

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