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Tipos de anemia

Anemia perniciosa

Anemia ferropénica

Tratamiento de la anemia

 

 

ANEMIA

Anemia es una palabra derivada del griego (an=privación y haima=sangre). Actualmente se considera anemia a una situación patológica donde la concentración de hemoglobina de la sangre disminuye más allá de lo que se considera normal por la Organización Mundial de la Salud: 13 gr/dl para los hombres y 12 gr/dl para las mujeres. Para las mujeres embarazadas y niños entre 6 meses y 6 años el límite mínimo es 11 gr/dl.

Para entender cómo se produce el proceso anémico debemos puntualizar qué es la hemoglobina y cuál es su función. Se trata de un compuesto químico pigmentado, que se encuentra dentro del glóbulo rojo y que le da su color caracteristico y su función primordial es transportar el oxígeno sanguíneo desde los pulmones hacia las células que están en tejidos y órganos. La hemoglobina es una molécula compleja, formada por dos partes, una consituida por proteínas y la globina, que no es proteica. Dentro del glóbulo rojo también se encuentra el complejo vitamínico B12 y el hierro. Las anemias se agrupan según su características en Anemias Agudas y Anemias Crónica.

SINTOMAS DE LA ANEMIA

En los casos de anemia aguda, causada generalmente por una hemorragia (pérdida súbita de sangre) o por la destrucción aguda de los glóbulos rojos, se produce una disminución en la volemia (volumen total de sangre del aparato circulatorio) que ocasiona un cuadro típico: palidez acentuada de piel y mucosas, disminución de la tensión arterial, aceleración de los latidos cardíacos (taquicardia), mareos, decaimiento y en los casos de pérdida de gran volumen sanguíneo, se agregan síntomas de shock hipovolémico: sudoración, palidez extrema, lipotimia (descenso brusco de la tensión arterial), trastornos del sensorio, hasta la pérdida del conocimiento. En cambio, en los casos de anemia crónica, que ocurre sin que disminuya el volumen de sangre total (volemia), pero si existe disminución de la cantidad de glóbulos rojos y por consiguiente la disminución de la hemoglobina. En la anemia crónica también hay una palidez de piel y mucosas y al disminuir la hemoglobina llega menos oxígeno a los tejidos y a los órganos. Esta situación determina que se produzcan signos y síntomas característicos de la anemia: disnea, falta de apetito, palidez, decaimiento, dificultad de concentración y en los niños llama la atención la apatía y la falta de actividad lúdica. Los síntomas se acentúan cuando hay mayor actividad física o cuando disminuyen más los niveles de hemoglobina sanguínea.

Las anemias pueden clasificarse de acuerdo a la causa que las origina. Dentro de las más importantes mencionamos: Anemia ferropriva (por carencia de hierro), Anemia por carencia de vitamina B12 (anemia perniciosa), Anemia por enfermedades crónicas, Anemia por enfermedades genéticas, talasemia (anemia del Mediterráneo), anemia por Paludismo, anemias por leucemia o tumores de médula, anemia aplástica

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