proyecto salutia logo   home contacto

Anemia

 

TRATAMIENTO DE LA ANEMIA

Existe una elevada prevalencia de anemias nutricionales, especialmente la anemia por carencia de hierro. Los efectos nocivos de la anemia nutricional y de las deficiencias nutricionales, han demostrado que reducen el rendimiento de los niños en la escuela, y su capacidad de atención. En las personas adultas puede llegar a reducir el rendimiento del trabajo, máximo y submáximo. Además puede afectar la inmunidad, especialmente en la primera infancia, dejando a los niños en vulnerables ante las enfermedades infectocontagiosas. El tratamiento de anemia, es diferente según las características de la anemia a tratar.

1) Anemia crónica: Es aquella que se produce en individuos que presentan un déficit en la ingestión de los alimentos necesarios para la producción de glóbulos rojos (alimentos que contienen alta concentración de vitamina B12 y hierro), o que padecen una patología en la médula ósea, que impide la producción de glóbulos rojos.

Una de prevenir la anemia, es la administración supletoria de hierro en las personas que tengan prevalencia más alta de dicha condición, como las mujeres embarazadas y los niños de edad preescolar. Es importante observar a determinados grupos de población donde se efectuó el diagnóstico de anemia y son accesibles de monitorear como ocurre con los niños de las escuelas y los trabajadores dentro de los establecimientos industriales. Es alli, donde es posible realizar controles periódicos, evaluar el nivel de glóbulos rojos y la hemoglobina y ajustar el tratamiento instituído.
El tratamiento de la anemia consiste en proveer alimentos ricos en hierro o enriquecidos con hierro, en harinas y productos cereales, leches, suplementos terapéuticos con hierro, Vit.B12 y ácido fólico, en casos de mayor gravedad inyecciones de hierro.

2) Anemia aguda (por hemorragia aguda): Es oportuno aclarar, que para las pérdidas bruscas de grandes volúmenes de sangre,(hemorragias agudas), el único tratamiento de anemia indicado es la reposición de sangre fresca y suero, por vía parenteral (guía colocada en una vena, por goteo o perfusión). Se entiende que este tratamiento mencionado tiene que acompañarse con un tratamiento que elimine la causa que produjo la hemorragia. También es importante destacar que se encuentra un grupo de patologías no anémicas , que presentan síntomas y signos muy similares a las anemias, las cuales no tienen que recibir un tratamiento de anemia, ya que tienen su origen en trastornos neurovegetativos (estados de pánico, temor, ansiedad, etc.).

El diagnóstico diferencial hay que realizarlo también en los estados de lipotimia (descenso brusco de la tensión arterial) por razones psicosomáticas, que se manifiestan por un cuadro clínico muy similar a las anemias. Estas patologías se diferencian de las anemias, pues su pronóstico siempre es más favorable y nunca comprometen la vida de los pacientes .

 

© ProyectoSalutia.com ~ Todos los derechos reservados