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Ansiedad

 

TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD

Introducción: Antes de analizar el tratamiento de la ansiedad, hay que realizar una descripción básica sobre los factores condicionantes de la ansiedad y los mecanismos neurofisiológicos que responden a los mismos.

Las personas que tienen un buen funcionamiento de su organismo, están dotadas de un equipamiento psicobiológico con la capacidad suficiente para “sentir” los estados ansiosos con una actitud más incisiva e inmediata, hasta que situación de crisis o conflicto se resuelva, luego de lo cual todo volverá a la normalidad fisiológica. Por ello, las personas ansiosas, que no tienen capacidad de control sobre situaciones inesperadas, por carecer de esa actitud, son vulnerables a sufrir la ansiedad hasta que la situación que la origina deja de existir.

La ansiedad se expresa por temor, por un estado de tensión constante, que va más allá de lo normal . Muchas veces existe una razón concreta para que una persona normal se convierta en un individuo ansioso, como por ejemplo cuando sucede una situación de conflicto o crisis que afecta al individuo en forma directa (enfermedad o pérdida de un familiar). Pero hay que admitir, que existen otros casos donde no existen motivos aparentes para generar un estado de ansiedad. En esos casos, los síntomas surgen espontáneamente, muchas veces en forma de crisis de ansiedad, ataques de pánico, fobias, trastornos obsesivos o diversos estados psicosomáticos. De acuerdo al tipo de ansiedad patológica que padezca la persona, está puede presentar un estado hipocrondríaco tal, que lo llevará a evitar los lugares donde pueda estallar una crisis de pánico, que de no recibir un tratamiento de la ansiedad adecuado, va a alterar su modo de vida, en detrimento de su calidad.

TIPOS DE TRATAMIENTO

1) FRARMACOLÓGICOS: Benzodiazepínicos: Se conocen también por el nombre de Ansiolíticos: Son medicamentos que los profesionales lo prescriben para tratar un estado de ansiedad. Se denominan “ansiolíticos”, porque su acción es sintomático, es decir que actúan en forma similar a los analgésicos en el dolor, o los antitérmicos en caso de fiebre. Las benzodiacepinas fueron utilizados en el pasado y continúan prescribiéndose como tratamiento de un tipo de ansiedad, llamada Ansiedad Generalizada. La acción de estos medicamentos es fundamentalmente “sintomática” y en menor grado “terapéutica” propiamente dicha. No obstante, es imposible prescindir de su utilización, ya que producen alivio inmediato de los síntomas de la ansiedad. Muchas personas que padecen ansiedad son rehacios a tomar ansiolíticos cuando están cursando un estado agudo de ansiedad, pero paradójicamente no dudan en tomar en forma prolongada otros fármacos como los antihipertensivos, antinflamatorios o analgésicos porque estos tratamientos están culturalmente aceptados, porque forman parte del inconsciente colectivo. En la práctica diaria los profesionales observan que es muy común en los pacientes resistirse a tomar psicofármacos, quizás como expresión de un complejo de superioridad en relación con los que sí toman ansiolíticos, demostrando que ellos pueden controlar la ansiedad patológica. Dentro de la farmacología psiquiátrica, este tipo de medicación, no equivale a la acción que puedan tener otros fármacos como los antineuróticos o antipsicóticos, ya que su modesta acción se circunscribe a disminuir o calmar el nivel de ansiedad de los pacientes. Como conclusión hay que admitir que las Benzodiazepinas son medicamentos muy efectivos cuando la ansiedad no forma parte de la personalidad del individuo, sino que aparece en forma de síntoma temporal, acompañando a una situación de crisis o conflicto no resuelto. No pocas veces, los especialistas lo asocian a medicación antidepresiva, en los casos de un paciente deprimido, que presenta episodios de ansiedad. Dentro del tratamiento de la ansiedad, se incluyen ansiolíticos con fuerte capacidad de sedación y otros que no la tienen. En ese orden, encontramos al Clonazepan y el Lorazepan con acción sedante y con menor acción al Alprazolan. En cambio el Diazepan tiene una gran capacidad sedativa y ansiolítica. La elección del medicamente ideal, está determinada por la sintomatología del paciente y su actividad diaria: si la ansiedad se acompaña de insomnio, si en su trabajo maneja maquinarias o vehículos, ya que este tipo de medicación debe ayudar al sueño y no limitar la acción laboral.

2)  PSICOTERAPIA: A pesar de no existir ningún tipo de comparación entre la psicoterapias y la utilización de psicofármacos en el tratamiento de alteraciones mental, ambas estrategias terapéuticas se encuentran complementadas en la mayoría los tratamientos psiquiátricos. Hay terapias psicoanalíticas, tanto individuales o grupales. La psicoterapia es una de las herramientas que se utiliza para el tratamiento de la ansiedad, cuando ésta comienza a perjudicar la salud mental de las personas, ya sea por su intensidad, por el tiempo de evolución o por la magnitud del sufrimiento generado. La psicoterapia cognitiva comportamental viene mostrando resultados positivos en el tratamiento de la ansiedad. En ella están incluidas actividades que son realizadas en cada sesión o entre las sesiones, cuyo objetivo es el aprendizaje de ciertas habilidades y actitudes específicas para cada caso. Durante la psicoterapia la persona va interpretar mejor cómo funcionan los mecanismos que generan ansiedad y aprenderá los modos de administrarlos. La psicoterapia va a enfocar tanto las causas como los síntomas de la ansiedad, actuando sobre ambos a la vez. Con la ayuda del profesional, el paciente irá aprendiendo a disminuir su ansiedad, descubriendo nuevos modos de enfrentar las dificultades y modificando los condicionantes que la originan. También el paciente tendrá que lograr identificar los pensamientos negativos que lo llevan a sentir ansiedad y buscar cambiarlos junto con los comportamientos que están relacionados con ellos. Dentro de las situaciones que pueden generar ansiedad y tienen que ser trabajadas en la psicoterapia, se encuentran las siguientes:

•  Dificultad de elegir

•  Dificultad de encontrar una solución

•  Preocupación en el modo de comportarse frente a determinadas situaciones o personas

•  Falta de definición de objetivos profesionales o personales

•  Temor a que puede suceder una situación inesperada o imprevisible

•  Miedo a perder seres queridos o cosas importantes de su patrimonio

•  Pérdida real o frustración en la relación de pareja u otros tipos de relaciones.

El tratamiento de la ansiedad, tiene que incluir también a los trastornos ansiosos que giran en torno de la seguridad, o el temor de causar daños a los demás o que algún daño pueda ocurrirle a él mismo o a sus seres queridos. Generalmente la ansiedad en el trabajo se observa en la relación con superiores o subordinados, o los propios colegas, siendo común que ocurra en la presión para obtener resultados, como en la competencia en la obtención de logros. Independientemente de los temas abordados, la psicoterapia cognitiva comportamental ayuda al control de la ansiedad y mejora la calidad de vida de los pacientes.

 

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