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Cancer

 

PREVENCION DEL CANCER DE MAMA

El cáncer de mama, como muchos tipos de cáncer, tiene factores de riesgo fehacientemente demostrados. Algunos de esos factores pueden ser modificados, por lo cual la información acerca del tema puede ser una de las estrategias de la prevención del cáncer de mama. A tal efecto es importante también de la difusión de factores positivos, es decir, de protección de esta patología. Los factores positivos y negativos para padecer un cáncer de mama son los siguientes:

Edad: El cáncer de mama es más frecuente en las mujeres después de los 50 años, es decir aquellas que se encuentran en la menopausia o en la post-menopausia. Mujeres con menos de 20 años de edad raramente padecen este tipo de cáncer.

Hormonas sexuales: El consumo excesivo de hormonas, como se indica en la terapia de sustitución hormonal (estrógenos y progesterona) en la mujer para combatir los síntomas de la menopausia, aumentan el riesgo de contraer cáncer de mama. No realizar este tratamiento o suspender la ingestión de hormonas debe ser una decisión que la mujer debe tomar consensuado con su médico tratante, evaluando los riesgos y los beneficios de este tratamiento. También se aumenta el riesgo de contraer este tipo de tumor maligno en la edad reproductiva de la mujer, cuando durante muchos años realizó tratamiento con anticonceptivos orales (que contienen estrógenos y progesterona).

Extirpación de ovarios: La ablación quirúrgica de los ovarios impide la producción de estrógenos, por lo cual disminuye el riesgo del cáncer de mama. Puede ser utilizado como último recurso en ciertas patologías de la mujer, que la benefician indirectamente, porque sirve para la prevención del cáncer de mama.

Medicamentos: Algunos medicamentos tienen una acción principal o efectos secundarios por los cuales “bloquean” la acción de los estrógenos en el organismo. Por esta razón algunos de ellos, que no tengan efectos indeseables o reacciones adversas, se utilizan para prevenir el cáncer de mama en las mujeres que presentan alto riesgo de contraerlo. El uso de este tipo de medicamentos, tal como es ocurre con el Tamoxifeno, es una decisión que se toma conjuntamente entre la paciente y el médico, evaluando tanto sus riesgos y sus beneficios.

Alimentación: El abuso en la ingestión de bebidas alcohólicas está relacionado con un discreto aumento de la prevalencia del cáncer de mama en poblaciones de mujeres que consumen este tipo de bebidas. Esta relación es proporcional a la cantidad de alcohol ingerida: cuanto más se bebe más riesgo de contraer este tipo de cáncer. El sobrepeso y la obesidad en la mujer las hace más vulnerables a contraer el cáncer mamario, principalmente cuando este aumento de peso ocurre después de la menopausia o después de los 60 años de edad. Mantener el peso dentro de los valores normales, de acuerdo a la talla, tal como indica el Indice de Masa Corporal, es una forma más de prevención del cáncer de mama.

Actividad Física : El ejercicio físico realizado en forma diaria, disminuye la cantidad de hormona femenina circulante. Como este tipo de cáncer está íntimamente asociado a esta hormona, practicar ejercicios regularmente disminuye la probabilidad de padecer cáncer de mama. Esto es mucho más evidente en las mujeres que realizaron actividad física regularmente cuando eran jóvenes.

Antecedentes Personales: Tratar de no embarazarse por primera vez tardíamente, después de los 35 años, porque a partir de esa edad, aumenta la probabilidad de padecer ésa patología. La aparición de la menarca (primera menstruación) antes de los 11 años o tener una menopausia tardía (luego de los 55 años) deja a la mujer con más años de exposición a los estrógenos y por esa razón puede aumentar su riesgo. Los períodos prolongados de lactancia, por ejemplo de 2 años o más, sumado a otros períodos de lactancia de otros hijos, puede hacer disminuir el riesgo del cáncer de mama (porque hay menor exposición a los estrógenos).

Antecedentes Familiares: Las mujeres que tienen familiares de primer grado (madres, hermanas o hijas) que padecen cáncer de mama, tienen más riesgo de padecer la misma patología que el resto de la población de mujeres que no tienen ese antecedente. A pesar que es excepcional, también los hombres pueden contraer cáncer de mama por tener esos mismos antecedentes familiares. Las mujeres que tienen este tipo de riesgo tienen que ser aconsejadas por su médico ginecólogo para evaluar cual será la estrategia a seguir para la prevención del cáncer de mama. En esos casos, el médico tratante realiza exámenes clínicos periódicos del área mamaria principalmente y solicita estudios complementarios, que se basan en la Mamografía, la Ecografía y los análisis de sangre. En casos muy selectivos, donde existe un riesgo aumentado, algunos médicos prescriben el Tamoxifeno como prevención del cáncer de mama.

La prevención del cáncer de mama, se realiza una vez que se evalúen todos los factores (negativos y positivos) a los que están expuestas las mujeres y en cada caso, en forma cualitativa, modificar los hábitos y costumbres pasibles de modificarse y en aquellos que están relacionados con la herencia, tomar medidas preventivas a través de los controles periódicos ginecológicos y si es necesario hacer tratamiento preventivo con la ingestión de Tamoxifeno o medicamentos similares.

     

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