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DIETA PARA DIABETES MELLITUS

Todo paciente tiene que entender que la dieta para la Diabetes Mellitus, debe ser personalizada, de acuerdo con las características individuales (sexo, edad, estado nutricional) y también debe contemplar el tipo de Diabetes.

Además de eso, el acompañamiento nutricional debe ser periódico, aunque las orientaciones son comunes a los dos tipos de diabetes, tanto la Diabetes tipo I como la Diabetes tipo II. Como algunos tipos de alimentos se transforman en glucosa en el organismo más rápido que otros, hay que ser muy cuidadoso en la selección de algunas comidas, en la dieta cotidiana.

Para pretender establecer una dieta para diabetes mellitus, ésta tiene que encuadrarse en un patrón dietético y tratar de cumplirlo a rajatabla: la alimentación debe ser fraccionada (varias veces a lo largo del día) en pequeñas cantidades para evitar los picos de glucemia (aumento rápido de la glucosa sanguínea). Preferentemente la alimentación debe efectuarse en los mismos horarios, evitando de omitir alguno. A continuación se describirá el tipo de alimento (macronutrientes) y los alimentos donde se encuentran:

TIPO DE ALIMENTO

FUENTE

HIDRATOS DE CARBONO: son alimentos que se transforman en glucosa con mayor facilidad, aunque deben ser parte de la alimentación en cantidad adecuada. Dar preferencia a los carbohidratos integrales, que demoran más en ser digeridos, evitando los picos de hiperglucemia.

Evitar: pan, pastas, harinas y arroz

 

Preferir: pan integral, arroz integral y pastas integrales

PROTEINAS: la cantidad debe ser ingerida de acuerdo con las necesidades individuales. Son importantes porque constituyen la masa muscular, piel, uñas y son esenciales en los procesos de cicatrización de tejidos

Evitar: Carnes con alto contenido en grasas (asado, vacío, costillas de cerdo, achuras) y carnes con piel grasa (aves con piel). Comidas industrializadas y fritas.

Preferir: Carnes magras asadas (carne de pescado, de ave, de vaca no grasosa) huevos, alimentos a base de soja y porotos.

GRASAS: No sólo las grasas aumentan el riesgo cardiovascular, sino que también pueden causar un aumento de peso ocasionado un aumento de la resistencia a la insulina, que es perjudicial en la diabetes. Por eso deben ser consumidos con moderación

Evitar: los alimentos grasosos, industrializados, frituras, leche y sus derivados integrales.

 

Preferir: alimentos cocidos o asados. Leche y derivados descremados. La utilización de aceite debe ser mínima.

FIBRAS: Los alimentos que contienen fibras son muy importantes y necesarios en la alimentación del paciente diabético, ya que disminuyen los picos de glucemia después de las comidas.

 

 

Frutas y verduras: Como las frutas son fuente de fibras, y poseen fructosa, pueden también elevar los niveles de glucemia, por eso hay que consumirlas con moderación. Las verduras también poseen hidratos de carbono en su composición y deben ser ingeridos en cantidades adecuadas.

El objetivo fundamental de la dieta para la Diabetes Mellitus es el control del peso corporal, ya que entre el 80% y al 90% de los pacientes con diabetes tipo II tienen sobrepeso o son obesos. Las calorías de la dieta no tienen que exceder las necesidades diarias, de acuerdo a la actividad y la talla del paciente. El consumo de carnes debe ser moderado. No obstante hay que aclarar que 150 gramos de carne cocida equivalen a 180 gramos de carne cruda. A modo de ejemplo diremos que 90 gramos de carne equivalen a un paquete de barajas. En la alimentación se debe priorizar el consumo de alimentos ricos en fibras e hidratos de carbono que se encuentren en alimentos integrales. Evitar consumir azúcares simples o refinados, ya que el azúcar suma muchas calorías sin beneficio nutritivo y además no contienen micronutrientes (vitaminas y minerales). Con respecto al consumo de sal, debemos aclarar que los pacientes diabéticos tienen una predisposición al riesgo cardiovascular y no deben sumar otros factores de riesgo. El exceso de cloruro de sodio puede causar retención de líquidos e indirectamente contribuir a que se establezca un cuadro de hipertensión arterial, que comprometería más el riesgo del paciente diabético. Por ello el consumo de sal debe ser mínimo. Existe un modelo para planificar una dieta para diabetes mellitus, recomendado por la Asociación Americana de Diabetes, que consiste en una lista de alimentos que pueden ser reaprovechadas por otros. Los alimentos son agrupados en categorías y tienen un valor nutritivo aproximado. Esto permite que la persona seleccione una amplia variedad de comidas con contenido nutricional equivalente. Un plan alimentario da opción a elegir entre opciones dietéticas equivalentes, por ejemplo en el desayuno puede haber dos tostadas, una fruta o una porción de un derivado lácteo). A continuación se describirá un modelo de dieta con 1.500 calorías diarias.

DESAYUNO

1 porción de biscocho de avena

1 feta de pan integral

120 ml de jugo de naranja

1 cuchara de margarina

½ de taza de leche descremada

ALMUERZO


1 pan integral

250 gramos de carne de ave

Ensalada de lechuga y tomate

1 taza de melón

1 taza de leche descremada

MERIENDA

½ taza de leche descremada

½ banana

CENA

½ taza de ensalada de frutas

60 gramos de carne desgrasada asada

1 papa pequeña

1 taza de brócolis cocidos

2 cucharaditas de margarina

½ taza de budin de bainilla enduozado con edulcurantes

COLACIÓN

1 taza de leche descremada

6 galletitas tipo express

Otro factor importante en el tratamiento de la Diabetes Mellitus es la actividad física. Además de colaborar en controlar el peso corporal (por disminución del tejido graso y aumento del tejido muscular), el ejercicio físico auxilia el transporte de glucosa para las células sin utilizar insulina. Esto debe supervisarse con un profesional especializado en el tema.

     

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