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Embarazo

 

CUIDADOS EN EL EMBARAZO

Introducción: El embarazo es un proceso fisiológico (natural) que puede suceder en la mujer mientras se encuentre en su período reproductivo. Debe advertirse que un proceso fisiológico no siempre se acompaña de un desarrollo normal, por ello es importante que la mujer "vigile" su desarrollo, para lo cual debera estar informada de cuales son los cuidados en el embarazo, necesarios para una evolución exitosa del mismo. A continuación se describirán cuales son las acciones fundamentales para el cuidado y la higiene que debe cumplir toda mujer embarazada:

CONTROL MÉDICO PERIÓDICO: Mientras transcurre el embarazo, hasta las instancias preliminares al parto, el médico tocoginecólogo debe realizar controles con regularidad y una series de exámenes, ginecológico, de laboratorio y ecográfico. Su objetivo es tener bajo estricto control las diferentes etapas de la embriogénesis y la viabilidad del feto, las eventuales que se puedan presentar en el trabajo de parto, etc. Dentro de los controles, se debe incluir el estudio de la inmunidad de la gestante con respecto a enfermedades infectocontagiosas y recibir la vacuna Doble Adulto (antitetánica y antidiftérica) en dos dosis separadas.

HIGIENE FÍSICA: Es muy importante que durante toda la gestación la mujer preste atención a la higiene de su epidermis, que tiene que estar limpia, ya que durante el embarazo hay un aumento de la secreción de las glándulas sebáceas y sudoríparas, por lo que el sudor y el cebo quedan en la superficie de la piel obstruyendo muchas veces los poros de la misma. Al efecto se recomienda el baño o la ducha en forma diaria, utilizando simplemente agua a la misma temperatura que la piel y jabón neutro. En el momento del baño debe prestarse atención a la higiene que se debe realizar a los genitales externos, ya que como ocurre con el sudor y el cebo cutáneo, también aumentan el flujo vaginal.

La higiene vaginal debe realizarse con agua a temperatura de 37° dos veces por día. Cuando las mamas aumentan de volumen, luego del cuarto mes de embarazo, debe cuidarse la higiene de los pezones, que empiezan a segregar el calostro, pudiendo producir excoriaciones en el mismo o la areola. También se utiliza agua a temperatura de 37° y jabón neutro. En algunos casos, se debe recurrir, previa prescripción médica a pomadas específicas. En los últimos tres meses es frecuente la aparición de estrías abdominales, por lo que aconseja masajes con aceite natura o cremas a base de vitamina A, para su prevención y tratamiento. En los últimos meses del embarazo, algunas mujeres sufren problemas dentales, con la aparición de caries y gingivitis, debido a la pérdida de calcio que ocasiona el aporte del mismo que hace la madre al feto en la osteogénesis. Por ello debe existir el aporte suplementario de calcio y vitaminas dentro de la dieta. En algunos casos es necesario recurrir al control y tratamiento de las eventuales caries por el odontólogo.

HIGIENE PSICOLÓGICA: La mujer embarazada debe tener una actitud psicológica positiva en el curso del embarazo y estar “mentalizada” para enfrentar el parto. El embarazo provoca por si mismo trastornos psicofísicos que se superan fácilmente con la ayuda del profesional. No obstante, hay algunas mujeres gestantes que sufren psicológicamente porque les cuesta aceptar su deformación física y especialmente en las primerizas sienten un aumento de la ansiedad frente al parto que se avecina. Toda la energía de la mujer debe estar depositada en superar estos estados ansiosos, para lo cual debería evitar situaciones de crisis o conflictos con su entorno familiar o laboral. Un elemento esencial en esta red de contención es su cónyuge o compañero, quien deberá estar informado de estos temas y tener una actitud de comprensión, colaborando con las tareas cotidianas del ama de casa.

ALIMENTACIÓN: Durante el embarazo en condiciones normales una mujer aumenta de 10-15 kilogramos. La alimentación debe ser adecuada, armónica, completa y variada. Las carnes, tanto blancas o rojas estén cocinadas íntegramente por medio de la plancha o hirviéndolas. El consumo de legumbres, verduras y frutas debe ser mayor que antes del embarazo. Por lo mencionado anteriormente con respecto al déficit de Calcio, tiene que existir un aporte de leche de un litro diario o su equivalente en lácteos. Al mismo tiempo hay que disminuir el consumo de comidas con alto tenor de grasa, especialmente frituras, fiambres y embutidos. Por la tendencia a retener líquidos en el embarazo es importante evitar el uso de salero en las comidas. Sólo usar sal en la cocción de las mismas. Adicciones sociales como el tabaquismo, el consumo de bebidas alcohólicas deben evitarse y obviamente no se deben consumir psicoestimulantes, ni otras drogas de ese tipo. El aporte calórico debe controlarse, con el tipo de alimentos que se ingieren diariamente, teniendo como límite un aumento de peso corporal que no exceda los 13 kilogramos al final del embarazo. Evitar tomar medicación de ningún tipo, por el riesgo a las malformaciones fetales. Sólo hacerlo bajo la prescripción del médico tratante.

RELACIONES SEXUALES: Si el embarazo evoluciona normalmente, la pareja debe tener la misma regularidad en sus relaciones sexuales, al menos que sean molestas para la mujer. Con el crecimiento del abdomen, más en la segunda mitad del embarazo deben adoptarse posturas sexuales que no compriman el útero grávido. En los quince días anteriores al parto, la pareja debe abstenerse de tener relaciones sexuales.

     

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