proyecto salutia logo   home contacto

Embarazo

 

INFERTILIDAD

La infertilidad es la incapacidad de una pareja heterosexual para lograr un embarazo.

Por infertilidad se entiende el problema de las parejas que no presentan problemas en la fecundación natural por medio de sus respectivas gametas, pero cuyos embriones no logran el desarrollo o los los fetos no alcanzan su crecimiento completo, haciendo imposible la viabilidad. La posibilidad que una pareja padezca infertilidad, es variable de acuerdo a los diversos núcleos poblacionales y también de la ubicación geográfica en que encuentran. Por ello, se estima que de 10 a 12 % de las parejas en poblaciones oriundas de zonas urbanas están afectadas por problemas de esta naturaleza. Se habla de infertilidad primaria cuando la pareja logró fecundación natural de sus gametas pero los embriones no desarrollaron o los fetos no alcanzaron el desarrollo a término, es decir, nunca tuvo hijos viables e infertilidad secundaria cuando la pareja tuvo hijos en común y posteriormente por alaguna razón enfrentan una situación de infertilidad conyugal. La reproducción y todos los problemas que pueden suscitarse, no es un problema que atañe solo a las mujeres, sino que son compartidos por la pareja. Un 40% de las causas de infertilidad se adjudican al sexo masculino, un 30% al sexo femenino y el 30% se deben a un origen mixto o simultáneo: masculino y femenino.

CAUSAS DE INFERTILIDAD

Infertilidad masculina: Generales: Fatiga, estrés. Exceso de alcohol o tabaco. Exceso de actividad sexual. Impotencia sexual. Del desarrollo: Criptorquidia. Aplasia germinal. Hipospadias. Síndrome de Klinefelter. Endocrinas: Hipopituitarismo. Acromegalia. Hiper o hipotiroidismo. Síndromes adrenogenitales. Diabetes severa. Patología genital: Varicocele. Epididimitis. Prostatovesiculitis. Orquitis urliana (secuela de Parotiditis)

Infertilidad femenina: Generales: Desnutrición o Mal nutrición. Anemia grave. Emotivas ("hipotalámicas"). Frigidez. Del desarrollo: Ausencia de útero o hipoplasia uterina. Malformaciones uterinas. Disgenesia gonadal. Endocrinas: Hipopituitarismo. Hiperprolactinemia. Hiper o hipotiroidismo. Síndromes adrenogenitales. Ovario poliquístico. Patología genital: Inflamación pélvica. Tuberculosis. Obstrucción tubaria. Endometriosis. Miomas. Poliposis endometrial. Cervicitis. Vaginitis. Causas mixtas: Desajuste emocional. Errores en la sexualidad. Incompatibilidad inmunológica.

Generalmente, las parejas que practican la sexualidad en condiciones normales pueden lograr un embarazo dentro del primer año (80 %), en cambio una mínoría lo logra en el segundo año (5% adicional). Por este motivo, la recomendación de los médicos especialistas es no hacer estudios ni tratamientos específicos para evaluar un estado de infertilidad conyugal antes de UN AÑO de relaciones sexuales estériles. Luego de transcurrido un año se estableció un algorritmo de estudios basado en: Historia clínica . El médico se interesará por: comprobación del estado de salud individual de cada uno de los miembros de la pareja (diabetes, cardiopatías, nefropatías, infecciones crónicas, toxicomanías, ...). Antecedentes y hábitos actuales de la pareja en la realización de su actividad sexual (coitos poco frecuentes, eyaculación precoz, etc). Exploración física del aparato genital. El médico intentará descubrir: Malformaciones congénitas o problemas anatómicos obvios en la mujer. Idem en el varón (varicocele, hidrocele, criptorquidia, ...). Citología del cuello uterino (examen de Papanicolaou) . Estudio del moco endocervical. Sus características macroscópicas y microscópicas indican si ha habido o no ovulación en un momento dado del ciclo menstrual. Espermograma. Informa sobre la capacidad fecundante del esperma. Espermatobioscopia poscoito (prueba de Sims-Huhner) a mitad del ciclo: informa sobre la capacidad fecundante del esperma, y también sobre la receptividad del cuello uterino.

INFERTILIDAD CONYUGAL: La pérdida recurrente de embarazos en un principio viables puede tener causas genéticas de cualquiera de los cónyuges o de ambos, inmunológicas, endocrinas, anatómicas del útero, tóxicas, infecciosas o parasitarias, cuyo diagnóstico y tratamiento sí requieren atención a veces de muy alta especialización; por lo que su estudio debe ser abordado desde el principio por el especialista para evitar pérdidas de tiempo, frustraciones o peores daños en la potencialidad reproductiva de la pareja.

     

© ProyectoSalutia.com ~ Todos los derechos reservados