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Obesidad

 

EJERCICIOS PARA PERDER PESO

Los beneficios que se producen en el organismo como consecuencia de la práctica regular de cualquier actividad física son destacables, ya cualquiera de los ejercicios para perder peso que una persona elija previa autorización médica,

NO SOLO QUE DISMINUYE EL PESO CORPORAL, sino que también disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, regula la tensión arterial en caso de sufrir hipertensión arterial leve y retarda la aparición de osteoporosis en la mujer.

También tiene efecto sobre el metabolismo lipídico, ya que disminuye los lípidos sanguíneos alterados, eleva los valores de HDL o “colesterol bueno”, (factor protector cardiovascular), aumenta la sensación de bienestar, mediada por la liberación de endorfinas y mejora el hábito alimentario. El primer gran escollo para comenzar un programa de ejercicios para perder peso es, una serie de excusas que, en la mayoría de los casos las personas con sobrepeso esgrimen sin fundamento válido.

A continuación mencionaremos las más frecuentes:

- No dispongo de tiempo suficiente.

Todo lo que se necesita es comenzar con 30 minutos, 3 veces por semana . Sólo hay que decidir en qué momento del día nos resulta más propicio.

- Me aburre realizar una actividad yo solo.

En ese caso es conveniente ejercitarla con otra persona o en grupo . De esa manera habrá motivación para hacerlo y uno mismo terminará “contagiando” a otros.

- Me cuesta establecer un compromiso a largo plazo.

Ningún objetivo que nos propongamos puede llegar a su fin si no se establecen pequeñas metas. Conviene, por tanto, planificar la actividad de a una semana por vez .

- No he observado ninguna mejoría cuando la realizaba.

La actividad física debe realizarse en forma regular y con un plan determinado, bajo asesoramiento por personal capacitado. Por otro lado, es probable que se hallan alcanzado progresos mínimos, pero que no se detecten porque uno desconoce las herramientas para evaluarlos.

- No estoy en condiciones económicas para hacerlo.

Realizar caminatas o trotar son actividades físicas gratuitas.

CAMINATA AEROBICA: es una de las actividades más importantes que deben estar incluidas dentro de los ejercicios para perder peso. Caminar es una actividad que no requiere gasto alguno de dinero, sólo se necesita un buen par de zapatillas y ropa cómoda, se puede realizar acompañado y tan sólo hay que disponer de 20 ó 30 minutos tres veces por semana. Hay numerosos programas para realizar caminata aeróbica, ya sea para disminuir los factores de riesgo cardiovascular, para retardar el envejecimiento natural del cuerpo, o para mejorar la capacidad aeróbica desde el punto de vista deportivo. En este último caso, generalmente se alterna la caminata con períodos de trote cada vez más prolongados, en la medida que va mejorando el rendimiento físico. Un programa de caminata aeróbica se considera de elección para quien está decidido a comenzar un programa de ejercicios para perder peso, o para aquellas personas que, por indicación médica, no se les permite realizar ejercicios más intensos. A continuación se sugieren algunas recomendaciones:

 Antes de comenzar: Caminar debe resultar, ante todo, una sensación placentera. No debe hacerse en horas de más calor o de sol fuerte. Es conveniente ingerir agua, media hora antes, especialmente en los días cálidos. Se debe realizar precalentamiento para aumentar el flujo de sangre a los músculos y evitar las contracturas musculares.

Para la caminata: Conviene comenzar caminando tres veces por semana. Si las ocupaciones no permiten desarrollarla en forma continua, se puede hacer de manera fraccionada durante el día. Por ejemplo, unos 10 a 15 minutos a la mañana, camino al trabajo o al lugar de estudio, y otros tantos al regreso del mismo. Planificar la actividad física semanalmente. Puede comenzarse con 15 a 20 minutos por sesión durante la primer semana, e ir aumentando de 2 a 3 minutos por semana. De esa manera, al mes se estará llegando a los 30 minutos por sesión.

1) Comenzar la caminata en forma lenta durante los primeros 10 minutos, como paseo alrededor de la plaza. Nunca debe iniciarse con paso ligero porque los músculos, tendones y articulaciones no están preparados para hacerlo, pudiendo sobrevenir lesiones. En los siguientes 20 minutos se puede aumentar discretamente la velocidad o, si se prefiere, continuar con el ritmo que se llevaba hasta el final. Si uno está acompañado, se debe poder conversar cómodamente mientras se camina. Si en cambio, hay sensación de falta de aire significará que se está llevando un ritmo demasiado rápido para la condición física actual. Es conveniente disminuir el paso hasta volver a adaptarse al ritmo previo. Esto debe hacerse también en los programas de trote o ciclismo.

2) Al finalizar la caminata no hay que detenerse súbitamente. Debemos continuar caminando unos 3 a 5 minutos más, a ritmo lento. A medida que transcurran las semanas, uno sentirá la satisfacción de ir regulando el propio ritmo y distancia en forma progresiva. En caso de notar algún síntoma preocupante o que nos impida continuar, hay que detenerse inmediatamente y solicitar ayuda.

3) Después de finalizar: Realizar ejercicios de elongación muscular, para evitar las contracturas y dolores. Beber líquidos nuevamente, en lo posible un poco más de lo necesario para calmar la sed.

Debemos dejar en claro que la caminata aeróbica es una de las formas más simples de iniciarse en la actividad física, para toda aquella persona obesa o con sobrepeso, que una vez que haya sido autorizada por un profesional médico, se decida a iniciar un programa que incluya ejercicios para perder peso.

     

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