proyecto salutia logo   home contacto

Parto

 

TRABAJO DE PARTO

El trabajo de parto se inicia con el comienzo de las contracciones. En ese momento se da comienzo a la primera fase del parto, que presenta las siguientes características: acortamiento del cuello uterino hasta un punto tal que desaparece por completo Este período se conoce con el nombre de borramiento del cuello uterino.

Si se trata de una mujer que tiene el primer parto, el cuello uterino primero sufre un “borramiento” y luego comienza a dilatarse. Posteriormente, durante el trabajo de parto comienzan contracciones que se desencadenan involuntariamente cada 20 ó 30 minutos con una duración de 20 segundos cada una. Este proceso de contracciones del músculo uterino puede extenderse normalmente hasta 8 horas. Por ese motivo, las mujeres que son madres por primera vez, tienen un trabajo de parto puede durar entre 8 y 12 horas hasta la expulsión final del feto y la placenta.
En las madres primerizas, el período de borramiento y el período de dilatación se dan en momentos distintos. En cambio, en las madres que ya tuvieron varios hijos, ambos procesos se dan al mismo tiempo, por lo que el trabajo de parto es más acelerado, (de 4 a 6 horas aproximadamente). Luego de producirse el borramiento del cuello uterino, las contracciones de los músculos uterinos van haciéndose más vigorosas y más frecuentes, ya que de esa manera se logra que el cuello se dilate en forma paulatina y progresiva hasta lograr una abertura máxima de 10 centímetros, permitiendo la salida del feto por el canal de parto. Este momento del trabajo de parto se lo denomina período de dilatación. Se distinguen dos fases :

a) una primera fase cuando el útero se dilata desde 0 hasta los 8 centímetros y

b) una segunda fase cuando alcanza los 10 centímetros.

Al inicio de la primera fase se comienza a percibir contracciones suaves cada 15 minutos cada una con una duración de 20 segundos aproximadamente. En este momento la abertura del útero se acerca a los dos centímetros.
Progresivamente las contracciones musculares se hacen más frecuentes e intensas y su duración es mayor. El intervalo que existe entre 2 contracciones cada vez es menor. Cuando las contracciones suceden cada 5 minutos con una duración de 30 a 40 segundos, el cuello uterino tendrá una dilatación de entre 4 y 5 centímetros.
Hasta este momento habrán transcurrido de 4 a 6 horas. A medida que transcurre el tiempo del trabajo de parto, las contracciones se hacen más fuertes a intervalos de 3 a 4 minutos y con una duración aproximada de 40 a 45 segundos. A esta altura, el cuello uterino pudo haber alcanzado 6 centímetros de dilatación.
En el momento que las contracciones se suceden cada 2 o 3 minutos y su duración aumenta a 45 a 50 segundos, el cérvix uterino habrá alcanzado una dilatación de 8 centímetros. En este momento se está en la fase de transición, es decir, cuando las contracciones se presentan cada 1 ó 2 minutos con una duración de 1 minuto aproximadamente. En este momento la dilatación del cuello se acerca al máximo: está por alcanzar los 10 centímetros. En este lapso hay muy poco tiempo entre 2 contracciones. Esta fase del trabajo de parto es fácilmente reconocible, ya que la mujer parturienta tiene una sensación de calor, estiramiento y ardor en la vagina, acompañado de sudoración alrededor de la boca, así como ganas de pujar. A pesar de los síntomas de pujo, la mujer deberá esperar la señal del obstetra para comenzar a realizar lo pujos. En el momento que la dilatación del cérvix uterino alcanzó los 10 centímetros de dilatación, comienza el período de expulsión. En ese instante las contracciones se distancian y se presentan cada 2 o 3 minutos: es el momento que el profesional ordena que se debe comenzar a pujar. En el período de expulsión, el feto que se encuentra en una posición favorable por su presentación cefálica, emerge su cabeza del útero hacia el canal de parto y desciende hasta el periné realizando un movimiento de rotación interna.

El profesional espera que emerja 3 ó 4 cm. de la cabeza del feto y una próxima contracción para realizar si fuera necesario, la episiotomía (corte en la zona del periné a la entrada de la vagina). Este procedimiento se utiliza en los partos dificultosos para facilitar la salida del feto y evitar posibles desgarros del tejido en los genitales externos de la mujer. Cuando se hace visible de la cabeza fetal (coronación completa) el obstetra ordenará a la parturienta que siga con los pujos para completar la expulsión.

     

© ProyectoSalutia.com ~ Todos los derechos reservados