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Salud Mental

 

SINDROME BIPOLAR

Introducción: El trastorno afectivo bipolar era denominado hasta hace poco tiempo psicosis maníaco-depresiva. Ese nombre fue abandonado principalmente porque este trastorno no tiene necesariamente síntomas psicóticos, por el contrario, en la mayoría de los casos esos síntomas no se producen.

Los trastornos afectivos todavía no fueron encuadrados en una clasificación adecuada y seguramente en los próximos años surgirán nuevos subtipos de trastornos afectivos, que necesitarán más precisión diagnóstica. La alternancia de estados depresivos con maníacos es la tónica del síndrome bipolar y muchas veces para llegar a esa conclusión diagnóstica correcta, se precisa de varios años. Una persona que tiene una fase depresiva, recibe el diagnóstico de depresión y diez años después llega a sufrir un episodio maníaco, en realidad lo que tiene es un síndrome bipolar, pero hasta que el episodio maníaco no se produjo era imposible llegar al diagnóstico verdadero. En psiquiatría la palabra manía significa un estado exaltado del humor. La depresión del síndrome bipolar es igual a la depresión recurrente que solo se presenta como depresión en su estado más puro, pero siempre tiene que tener alternancia con una fase maníaca.

CARACTERÍSTICAS: El inicio de este trastorno generalmente aparece entre los 20 a 30 años de edad, pero también puede aparecer en la tercera edad. El inicio puede comenzar con la fase depresiva como por la fase maníaca, comenzando gradualmente a lo largo de semanas o meses, que se van agudizando con síntomas psicóticos, que llegan a confundirse con psicosis. Además los cuadros depresivos y maníacos pueden ser simultáneos, sin la alternancia típica, que puede hacer confundir el diagnóstico.

CLASIFICACIÓN DEL TRASTORNO BIPOLAR

La personalidad bipolar que es vulnerable a esta patología, puede padecer 2 tipos diferentes de trastorno bipolar, denominados Tipo I y Tipo II.

•  TIPO I: es la forma clásica en la cual el paciente presenta episodios de manía alternándose con fases de depresión. Las fases maníacas no siempre son seguidas por fases depresivas, ni éstas por las maníacas. En la práctica se observa mucho más una tendencia de pacientes que sufrieron varias crisis de una de las fases y pocas de la otra y hay pacientes con síndrome bipolar que nunca estuvieron deprimidos, en cambio otros que siempre sufren depresión y que tuvieron una sola fase maníaca.

•  TIPO II: Son pacientes que no presentan episodios de manía, pero si los llamados de hipomanía con depresión.

FASES DEL SINDROME BIPOLAR

a) FASE MANÍACA: Generalmente transcurre en una o dos semanas para iniciar el cuadro y si no recibe tratamiento puede evolucionar en varios meses. El estado de humor esta elevado, pudiendo ese estado significar una alegría que contagia o una irritación que sugiere agresividad. Acompañan a ese estado otros síntomas como elevación de la autoestima, sentimientos de superioridad, pudiendo llegar a manifestaciones delirantes de grandeza, donde el paciente se considera una persona especial, dotada de poderes y capacidades únicas como la telepatía. También se observa un incremento de la actividad motora y dificultad de conciliar el sueño. Suele aparecer verborragia, expresando ideas que no terminan de concluir, porque se suceden unas a otras, denominándose a esta situación “fuga de ideas”. El paciente bipolar que se encuentra en la fase maníaca también tiene una elevada percepción de los estímulos externos por insignificantes que sean, que le impiden fijar su atención en la conversación con su interlocutor. Muchas veces se llega a situaciones insoportables para las personas convivientes.

b) FASE DEPRESIVA: Es opuesta a la anterior, la autoestima es baja, con sentimientos de inferioridad, con una sensación de agotamiento psicofísico constante. Las ideas fluyen con lentitud y dificultad, con dificultad para centrar su atención, con pérdida de interés por las cosas que antes eran agradables o gratificantes. En esta fase el sueño puede estar disminuido, pero al contrario con la fase maníaca este sueño no produce satisfacción o descanso saludable. Cuando esta fase no recibe tratamiento, el cuadro psicopatológico tiende a permanecer sin remitir espontaneamente durante largo tiempo.

Entre una fase y otra algunos pacientes con síndrome bipolar pueden presentar características de persona normal, transcurriendo su vida cotidiana como cualquier otra. Otros pacientes pueden presentar leves síntomas entre las fases, no alcanzando una recuperación plena. Hay también algunas excepciones que no presentan recuperación, siendo incapaces de llevar una vida normal e independiente. La etiología de esta patología es desconocida, pero hay factores condicionantes que pueden precipitar su inicio, como familiares de primer o segundo grado que lo padecieron, traumas, incidentes, estrés, pérdida de un ser querido, etc. Aproximadamente el 80% de los casos de pacientes con síndrome bipolar presentan algún antecedente heredofamiliar.

TRATAMIENTO DEL TRASTORNO BIPOLAR

El litio es la medicación prioritaria, pero no necesariamente el más conveniente para todos los casos. Frecuentemente es necesario complementar la medicación con fármacos anticonvulsivantes como el Tegretol, entre otros. En las fases de manía acentuada, se utilizan en forma temporario los antipsicóticos. Cuando hay depresiones resistentes al tratamiento mencionado, puede usarse con mucho cuidado los medicamentos antidepresivos, ya que estos pacientes pueden pasar de una fase depresiva por medicación no adecuada, a una fase maníaca. El tratamiento con litio o algún fármaco anticonvulsivante debe ser definitivo, es decir, está recomendado el uso permanente de dichas medicaciones en períodos en que el paciente está saludable, asintomático, inclusive por varios años, ya que con esa estrategia pueden prevenir episodios futuros. Esto no quiere decir que no pueden existir recidivas, pero disminuye la probabilidad de padecerlas.

     

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