INFORMACION SOBRE SIDA
Una persona portadora del virus de inmunodeficiencia humana (HIV), tiene el derecho de recibir toda la información sobre Sida suficiente para poder controlar su evolución y realizar los cambios en su estilo de vida necesarios, ya que puede sentirse bien y tener un aspecto saludable por muchos años, antes que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad, pero tiene capacidad infectante.
Este período es muy relativo, puede oscilar entre 2 años a 15 años, pero aproximadamente el promedio es de 10 años. Cuando el virus penetró en el organismo comienza a debilitar las defensas orgánicas, lesionando el sistema inmunológico, a tal punto que el paciente no puede defenderse contra otro tipo de enfermedades, tales como diarrea, tumores y neumonía, entre otras. A estas enfermedades que aprovechan esa disminución de defensas por un sistema inmunológico debilitado, se las denominan "enfermedades oportunistas". Se cree que la mayoría de las personas infectadas que comienzan a padecer los signos y síntomas del Sida, si no llegan a recibir el tratamiento adecuado, pueden fallecer dentro de los primeros tres años consecutivos a la aparición del cuadro clínico de la enfermedad, ya sea por las consecuencias de una enfermedad oportunista o por las propias lesiones que causa el Sida en el organismo. La transmisión del Sida ocurre generalmente a través de las relaciones sexuales, especialmente en los casos que los contactos no tienen protección, con una persona que previamente fue infectada. Otra de las formas de contagio del virus del HIV, es a través de las transfusiones de sangre o productos derivados de ella, por compartir jeringas entre drogadictos intravenosos, o la transmisión vertical de la mujer embarazada al hijo, tanto por la vía transplacentaria, por el canal de parto o en la lactancia. Un problema importante que favorece "la evolución silenciosa" la endemia es no poder identificar a una persona infectada en la fase inicial de la enfermedad (latencia), ya sea porque que ella misma desconoce su condición o porque carece de manifestaciones clínicas evidenciables. Esta situación genera la posibilidad que en las relaciones sexuales no protegidas se posibilite el contagio y la multiplicación de casos. La mayor información sobre Sida a la que logren acceder las personas, hacen posible evitar los contactos de riesgo al contagio de la enfermedad. Lo que se debe enfatizar es el concepto de PREVENCION. Prevención es “anticiparse a hechos no deseados”. No existen vacunas y sólo la ciencia tiene medicación, que requiere la utilización de 2 o más drogas y en forma continuada, con efectos colaterales y que hasta la actualidad ofrecen la posibilidad de controlar la enfermedad. Tener una sola pareja sexual, donde ambos sean HIV negativos, es una forma de garantía que no hay posibilidad de contraer el Sida a través del contacto sexual. El cambio de una relación genital por sexo oral, no disminuye el riesgo del contagio del HIV, porque las lesiones microscópicas que pueden existir en la mucosa bucal son una excelente puerta de entrada para el virus. Otro aspecto que debe incluir la información del Sida, es sobre las relaciones sexuales, donde alguno de los integrantes de la pareja no se haya realizado el análisis de HIV, es decir, donde no exista la certeza que ambos sean personas sanas. En estos casos, debe darse una información sobre Sida inequívoca: SE DEBE UTILIZAR PRESERVATIVO DESDE EL INICIO HASTA EL FINAL DE LA RELACION SEXUAL, ya que de no hacerlo se estaría expuesto a un alto riesgo de infección de HIV. Normalmente el virus del Sida no se encuentra en la saliva de las personas, por lo que un beso en la boca no es considerado como una acción de riesgo para su transmisión. Pero hay que advertir, que un sangrado en la mucosa bucal que sea imperceptible puede ser considerado un factor de riesgo para el contagio.
En las personas habituadas a practicar sexo anal, ya sean homosexuales o heterosexuales, tienen más vulnerabilidad a ser infectadas por una persona infectada, que aquellas que acostumbran a tener solamente relaciones genitales (vaginales). Se recomienda que en la penetración anal, se utilicen cremas lubricantes con el objetivo de disminuir la fricción, que inexorablemente va a contribuir a generar lesiones microscópicas en la mucosa rectal. También que se utilice doble preservativo, ya que en condiciones normales hay ausencia de secreciones en la mucosa rectal que puede favorecer no solamente la ruptura del látex, sino también la génesis de lesiones en la mucosa producidas por la fricción. |